Mientras que los norovirus son conocidos por propagarse por contacto directo con una persona infectada o por contacto con heces o vómito contaminado, un estudio reciente encontró indicios de que el virus también puede transmitirse en forma de aerosol.

Los investigadores de la Universidad Laval (Québec, Canadá) examinaron la transmisión aérea de norovirus en ocho hospitales locales y centros de atención a largo plazo afectados por brotes de gastroenteritis. Los investigadores recolectaron muestras de aire a una distancia de un metro de los pacientes, en las puertas de sus habitaciones, y en las estaciones de enfermería.

Los resultados mostraron que los norovirus pudieron ser detectados en el aire en seis de las ocho instalaciones estudiadas. Se detectaron los virus en el 54% de las habitaciones que albergaban a los pacientes con gastroenteritis, en el 38% de los pasillos que conducen a las habitaciones, y en el 50% de las estaciones de enfermería cercanas. Las concentraciones de virus variaron de 13 a 2350 partículas por metro cúbico de aire, mientras que una dosis de 20 partículas por norovirus es generalmente suficiente para causar gastroenteritis.

En un estudio paralelo los investigadores utilizaron una cámara de aerosol para evaluar la capacidad del Norovirus MNV-1, de ratón, de soportar el estrés de ser propagado como un aerosol. Los resultados indicaron que este Norovirus conserva su infectividad y su integridad cuando se suspende en un aerosol.

La autora principal, la Dra. Caroline Duchaine, profesora de ciencia e ingeniería en la Universidad Laval, dijo: “Las medidas aplicadas en el ámbito hospitalario solamente están diseñados para limitar el contacto directo con los pacientes infectados. A la luz de nuestros resultados, estas normas deben ser revisadas para tomar en cuenta la posibilidad de la transmisión aérea de los norovirus. El uso de unidades de filtración de aire móviles o el uso de protección respiratoria en torno a los pacientes con gastroenteritis son medidas que vale la pena ensayar”.

El estudio fue publicado en la edición digital del 21 de abril de 2015, de la revista Clinical Infectious Diseases.